lunes, 27 de septiembre de 2010

Piscina ecológica. Información básica

Una piscina ecológica es una piscina que no usa ningún producto químico para mantener las aguas limpias. Para los que tengáis acuario, podríamos decir que funciona como el filtro de este.

Se hace que el agua circule por una zona de plantas, algas, piedras y arena que se encargan de  filtrar todas las impurezas que puedan haber, es decir, imita la regeneración que tiene el agua en un curso natural, como un río.

Antes de empezar a construir una piscina ecológica, se tiene que realizar un estudio de las características del lugar y el clima, para poder elegir el tipo de filtrado y decantación que mejor le va y las plantas acuáticas depuradoras y oxigenantes que mejor se adecuan. 

Su construcción puede resultar más económica que la de una piscina convencional y, en cuanto al mantenimiento, el ahorro es considerable, puesto que prescindimos de una gran cantidad de productos químicos de coste elevado. Además, el agua nunca se cambia, sólo se repone la que se evapora. Durante la primavera y el otoño los cuidados para mantener el equilibrio biológico serán mínimos. Es durante el verano cuando tendremos que mantener un control más estricto, siguiendo unas tablas semanales de mantenimiento.

Se puede construir de forma que la zona de filtrado este incluido en la misma piscina, o bien, que esté en un embalse a parte (para lo que se necesitará una bomba que traslade el agua de un lugar a otro).

Básicamente se debe realizar una excavación en tamaño y forma según su deseo. Elegir un lugar, accesible, soleado y lejos de árboles para que el estanque no se llene de hojas.

No es adecuado tener peces o patos porque ensucian el agua alterando el equilibrio conseguido. Las ranas y otros depredadores (como zancudos de agua y larvas de libélula) se instalaran en el área de regeneración sin que tengamos que hacer nada para ello.

Algunas plantas no soportan el movimiento de agua y deben estar separadas de la zona de baño, se pueden emplear piedras, madera, ladrillos o sacos de yute rellenos de arena y colocados directamente encima del impermeabilizante.

El tamaño mínimo para una piscina natural es de 40 metros cuadrados, de los cuales, la mitad está dedicada al proceso de regeneración. Eso significa que se necesita el doble del espacio que una piscina tradicional para conseguir un área de natación equivalente. No hay límites para tamaños de piscina más grandes.

La piscina se debe asemejar a un lago natural, con poca profundidad en los márgenes, donde suele estar situada la zona de plantas, aumentando hacia el centro. En el área de natación suele cubrir unos 2 metros de profundidad mínimo. Se puede realizar un especio para los niños dentro de la zona de regeneración.

La zona más importante de una piscina ecológica es la zona de purificación. Si está separada en un estanque adyacente, se deberá generar un movimiento de caudal, para que el agua pase de la zona de baños a la de regeneración, volviendo a pasar una vez esté limpia. Normalmente existe una tubería desde el punto más profundo de la piscina, donde se acumulan las impurezas, al estanque secundario. En él, las partículas pesadas bajan al fondo, mientras que las plantas filtran las que flotan. El agua limpia se devuelve a la zona de baño a través de otra tubería. Las partículas que se quedan en el fondo de la zona de regeneración se convierten en lodos, que se deben limpiar cada dos años.

Se pueden colocar revestimientos sintéticos para prevenir fugas de agua, pero no deben contener metales pesados. Los morteros de cal son los más adecuados.

Es recomendable llenar la piscina con agua de lluvia, que, recogida adecuadamente, nos garantiza un mínimo de pureza según la contaminación natural de la zona.

renovar cada tanto parte de su volumen.

Es muy útil ambientar un lateral o el centro de la alberca con un paisaje con rocas y una cascada para oxigenar y purificar el agua.

Es recomendable no usar aceites no naturales en el cuerpo, desodorantes o protectores solares, debido a que afectaremos la vida acuática natural de nuestra piscina.

El método más sencillo es cubrir primero el fondo con arena, justamente este sedimento de una granulometría máxima de 2 milímetros d diámetro, que protegerá la base del film, se escurre y se acomoda lentamente evitando los daños por rugosidades.

Todo ello debe impermeabilizarse por medio de una recaudación de goma con un liner. Las paredes internas deberían construirse en materiales ecológicos dentro de lo que cabe, como plástico reutilizado, piedra, madera de construcción o bolsos geotextiles. Como actuarán como estructura de retención para el material y las plantas de la zona de regeneración, deberán fabricarse cuidadosamente.

Para que el trabajo de los agentes biológicos sea óptimo, la temperatura del agua no debe ser excesivamente baja; si las condiciones climatológicas son adversas, podremos solucionar el problema colocando un sistema de calefacción con placas solares o suelo radiante. De este modo, también mantendremos la temperatura del agua agradable para el baño.

Imagen aparecida en la revista ECOHABITAR.

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